Los breves síntomas “sorpresa” de la Esclerosis Múltiple

Los síntomas paroxísticos de la EM se manifiestan con frecuencia de distintas formas, vienen y van, duran muy poco y desaparecen en menos de 24 horas > No suponen un nuevo brote

EMPOSITIVO | 02/02/2017

 

Los síntomas de la Esclerosis Múltiple son numerosos y muy variados, pueden aparecer en cualquier momento y quedarse una temporada, avisándonos de que un nuevo brote se avecina. Pero hay otros síntomas, que duran un muy breve período de tiempo y que vienen y van, pero desaparecen rápidamente, que muchas veces incluso los pacientes pasamos por alto: son los llamados síntomas paroxísticos de la Esclerosis Múltiple.

Por lo general, estos síntomas aparecen de forma repentina, cogiendo por sorpresa al paciente, pero no suelen durar más de 24 horas. Suelen ser infravalorados y muchas veces los omitimos u obviamos en la consulta con el neurólogo, dando por hecho que es algo normal de la EM. Pero nunca está de más poner al día a nuestro profesional sanitario de todo lo que nos ocurre en nuestro cuerpo.

Alteraciones visuales, visión doble, vértigo, alteración en la articulación del lenguaje, contracciones de los músculos faciales o de las extremidades superiores, contracción mantenida de un grupo de músculos, movimientos anormales de las extremidades, sensación de hormigueo o entumecimiento en alguna parte del cuerpo, dolor en la cara (neuralgia del trigémino)… Son muchos los síntomas paroxísticos de la EM que se pueden manifestar en el paciente. Y cierto es que, si uno de estos se manifiesta por primera vez, puede preocuparnos más de lo debido.

Pero todo es cuestión de calma y ser conscientes de la realidad: el síntoma se va a pasar rápidamente. La característica principal de estos síntomas es su duración: muchas veces no dura más de unos segundos o minutos; eso sí, repitiéndose con bastante frecuencia. Es importante saber distinguir estos síntomas de un verdadero brote, ya que probablemente estos sólo representan la existencia de un bloqueo funcional de la conducción nerviosa en áreas ya dañadas, pero no la aparición de una nueva lesión inflamatoria (que es lo que ocurre en el brote).

Es muy habitual que los fenómenos paroxísticos de la EM resulten extraños para el paciente que, con frecuencia, no los relata. De todos modos, es importante tenerlos en cuenta puesto que afectan de forma significativa a la calidad de vida de las personas con Esclerosis Múltiple.

En definitiva, los síntomas paroxísticos existen, son frecuentes y algo común en la Esclerosis Múltiple. El paciente debe saber en qué consisten y ser consciente de que van a desaparecer rápido, independientemente del síntoma que se presente. Son una forma más que tiene la enfermedad de las mil caras de recordarnos que está ahí presente.

 

 

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4 Responses to

  1. Graciela Cáceres dice:

    Y cuando hace 15 años que no se tiene ningún brote? Si bien se conservan éstos muy molestos síntomas y lo más se sufre es el deterioro lento y doloroso de las partes afectadas. …

    • EMPOSITIVO dice:

      Hola Graciela,

      Que no se presenten brotes no significa que la EM no esté presente. Como bien dices hay esos “muy molestos síntomas” que te recuerdan que la EM está ahí.

      ¡Mucho ánimo y fuerza con ellos!

  2. Luis jesus Aránda bautista dice:

    Uno de ellos es conocido como el abrazo de la EM, me ocurrió. Dolor en las costillas, se pasa pero es muy molesto.

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