dav

 

JACOBO CARUNCHO (Vigo) | 26/10/2016

Hipocondríaco. Eso es lo que soy. O lo que era. Desde hace ya años y hasta hace poco el temor a padecer una enfermedad me perseguía. Cualquier mancha, bulto raro, malestar o pequeño dolor en mi cuerpo hacía saltar las alarmas en mi cabeza. Internet tampoco me ayudaba, la de cosas que se puede encontrar uno si se deja llevar por ese universo llamado Google. Según mis búsquedas, he tenido cáncer (en todas sus variantes), sida, varios intentos de ataque al corazón, infecciones internas… Resumiendo: hipocondría. Para mi familia y amigos era un motivo de risa. ¿Que te pasa ahora? Me decían, con tono sarcástico, con cualquiera de mis quejas. Y razón no les faltaba. Pero lo peor no era eso, sino que yo no pisaba un solo médico para contarle mis problemas y que me dejase tranquilo con un “chaval, no tienes nada, relájate”.

Pero todo cambió el año pasado. Mi cuerpo empezó a mandarme señales que, esta vez sí, resultaron ser reales. Un día un pequeño hormigueo me recorría el brazo, hasta que éste se quedaba dormido. Otro día era mi equilibrio lo que fallaba: me chocaba con la gente al caminar por la calle o tenía que ayudarme del pasamanos para bajar las escaleras de casa. Llegué incluso a notar pequeñas pérdidas de memoria o dificultades para decir con claridad palabras cotidianas.

Fue un día de noviembre cuando me desperté y tuve claro que lo que estaba pasando era grave. Cogí el móvil y no podía leer lo que ponía en la pantalla. En ese momento la angustia se apoderó de mí. Sabía que esta vez no iba a ser algo que se pasaría con meterme en cama, dormir bien y despertarme renovado. Todo lo contrario, cada vez mi visión era peor y con ello mi estado de ánimo. Era necesario ir a urgencias y saber lo que me estaba pasando.

Mi primera parada fue en el oftalmólogo. Después de varias pruebas, resultó ser que mi campo de visión estaba dañado, que no podía ver con claridad lo que me rodeaba. Los médicos me mandaron en ese mismo momento hacerme una resonancia magnética de la cabeza con urgencia. ¿Que mi problema está en la cabeza? Pánico fue lo que sentí. Al verme metido en esa máquina pensaba en la cantidad de veces que había visto esa imagen en películas y series de televisión, y que la historia nunca llegaba a buen puerto. ¡Hasta de la niña de ‘El Exorcista’ me acordé!.

Con la resonancia ya hecha, tocaba la siguiente parada: neurología. Una profesional muy maja me enseñó las imágenes de la resonancia, que mostraban una “inflamación del líquido blanco del cerebro”. ¿Y eso que carallo es? No tenía ni idea de lo que me estaba hablando y entre mis intensas ganas de echarme a llorar y que la conversación era en francés -en ese momento me encontraba en Bruselas- no salí con las ideas claras de su consulta. Me citó otro día para hacer una punción lumbar y, mientras, un tratamiento con corticoides para curar mi problema en la visión.

Y ahí me quedé yo, en una camilla con corticoides en vena… ¡con el pánico que le tengo yo a las agujas! Una amiga que me acompañaba me daba ánimos, muy necesarios, e intentaba tranquilizarme consciente de lo que todo esto suponía para mí. Al igual que ella, mi pareja me acompañó y me agarró fuerte la mano para darme la fuerza que necesitaba. Ambos se sentían fatal por haber puesto en duda las quejas que venía arrastrando últimamente. La culpa fue mía, por ser un hipocondríaco. Tal cual el cuento de Pedro y el lobo.

Tras varias pruebas y una espera que se me hizo eterna, en navidades llegaba el diagnóstico definitivo: Esclerosis Múltiple. Había escuchado hablar de la enfermedad, pero no tenía ni idea de en qué consistía. Por suerte, mi neuróloga me explicó con mucha calma cómo funciona la conocida como enfermedad de las mil caras y cómo afectaría a mi vida. Me aconsejó que no la tratase como a una enemiga, sino como a una compañera que estará conmigo de por vida y con la que debía tratar de llevarme lo mejor posible. Y así lo hice. Su tiempo me llevó, pero después de muchos llantos, pataletas y temores varios asumí el diagnóstico y comencé con mi tratamiento. Aubagio se llama mi nuevo mejor amigo.

Intenté con mucho empeño dejar a un lado la parte negativa de todo esto y quedarme con lo positivo, que lo hay. La enfermedad no solo me estaba afectando a mí, sino también al círculo que me rodea. No podía seguir viendo a mis padres con esa preocupación que reflejaban sus rostros, ni transmitir todo ese pesimismo a mi pareja, o tener a mis familiares y amigos preocupados por mí. Si yo cambiaba de actitud, sabía que todo iría a mejor. Y de ahí ya saco algo positivo de la enfermedad: me ha mostrado cómo mis familiares y amigos se preocupan por mí, el amor y cariño que me transmitieron en los peores momentos fueron el empujón para que empezase a tirar de este carro.

También la Esclerosis Múltiple ha afianzado la relación con mi pareja. Ahora comprendo ese compromiso que hacen los novios ante el altar cuando prometen amarse y respetarse “en la salud y en la enfermedad”. Porque cuando se vive en pareja, la Esclerosis Múltiple no es cosa de uno, sino de dos. Ella se mete en cama con nosotros cada noche y, cuando asoma con algún síntoma, el apoyo de la pareja se vuelve imprescindible.

He perdido ese temor a pisar un hospital, a ver a un médico o a hacerme un simple análisis de sangre. Todo lo contrario, ahora me siento controlado y eso me hace sentir seguro y tranquilo. He vivido de primera mano cómo funciona la sanidad en el extranjero y en España, y me ha servido para darme cuenta de que, como en casa, en ningún sitio. Y con esto puedo decir algo que me hacía mucha falta: ¡Adiós a mi hipocondría!.

He aprendido que no puedo hacer las cosas bajo presión, a toda prisa. Esos agobios pasan factura y se hace notar. Ahora me tomo la vida con calma e intento no agobiarme ante cualquier problema que se me presenta. Y si no me apetece hacer algo, no tengo por qué hacerlo. Las cosas, ahora, despacito y con buena letra.

Y así he llegado hasta aquí. Con este escenario de fondo, y tras meses de vueltas, dudas y algún que otro quebradero de cabeza, llega EMPOSITIVO. Lo que pretendía ser un simple blog ha ido evolucionando hasta convertirse en un portal de información sobre la Esclerosis Múltiple, intentando huir del pesimismo con el que se puede topar uno si no sabe moverse por internet. Ahora, como paciente y periodista, me gusta estar al día de la actualidad que rodea a la enfermedad.

No quiero profundizar en mi historia, sino conocer la de todas aquellas personas que viven de cerca la Esclerosis Múltiple. Esto es lo que me gustaría haberme encontrado en internet cuando me detectaron la enfermedad y espero que sirva de ayuda para los que, como yo, se encontraron perdidos en medio de este océano.

Y es que la vida con Esclerosis Múltiple, mejor, en positivo.

Comentarios de Facebook

26 Responses to

  1. Xiana Quintas dice:

    Preciosa historia, mucho ánimo Jacobito y no es lástima lo transmites, es fuerza, entereza y lucha.
    BRAVA!

  2. Penelas dice:

    Ánimo Jacobo! Que guay a web, mólame moitísimo! A seguir así de forte para adiante

  3. Javier dice:

    Guau Jacobo, grande.

    Ni me puedo imaginar por lo que pasaste, aun siendo medio hipocondríaco como tu. Te has hecho fuerte y esta iniciativa tuya es muy buena e interesante. No hablare de lastimas ni ánimos, pues a mi parecer tanto tu personalidad como esta pagina no va de penas y debilidades, al fin y al cabo el dar animo lleva implícito una debilidad a quien lo recibe, si no que la pagina va de positividad y fuerza, así pues solo te diré que a darle duro a esta pagina que de seguro que ayudará a mucha gente y se convertirá en un gran punto de encuentro. Por ello aplaudo efusivamente tu iniciativa.

    Si empece este comentario con un guau por lo vivido lo termino con un BRAVO por tu actitud e iniciativa; bravo por elogio, bravo por que pienso que es una palabra que podría describir una personalidad muy apropiada, vaya por delante mi ignorancia hacia este mundo que tu nos abres, tu dirás si mis palabras son ciertas y/o apropiadas.

    Acepciones de Bravo.

    1. Que es fuerte y difícil de domesticar. Pues eso, no hay que dejarse domesticar por la EM.
    2.Que actúa con valor y determinación ante situaciones difíciles, que seguro que las habrá.
    3.Excelente, magnífico, muy bueno. Esta última describe esta gran idea de la web y tu iniciativa.

    Me encantará seguir esta pagina y ver como crece y crece. Lo dicho, bravo y a seguir siendo BRAVOS!. Un abrazo.

  4. Raquel dice:

    Buff, acabo de leer tu historia, y no he podido evitar emocionarme y sentirme en parte comprendida.

    Hace cuatro meses que me diagnosticaron la enfermedad, y aunque si bien es cierto, no he tenido unos síntomas tan angustiosos como los tuyos, ya que a mi solo se me han dormido o adormilado las piernas en dos ocasiones durante unos 15 días, y por épocas tengo fotopsias (flashes en la vista)si me aterroricé el día que me dijeron que tenía 90 % de posibilidades de tener esclerosis.

    Busqué en Google, como no, entré en páginas de asociaciones…y aunque eran positivas, yo no podía creer que tenía todas o al menos muchas papeletas de acabar así…

    Años atrás, como tu, me sentí incomprendida, mi también hipocondría, hacía que nadie me tomase en serio, llegando incluso a diagnosticarme ansiedad…cuando yo sabía que eso no podía ser, yo no estaba ni estresada, ni angustiada, ni tenía ningún tipo de problema personal, simplemente, sin saber porqué me mareaba.
    Yo conocía mi cuerpo mejor que nadie, y que realmente no me encontraba “normal” ,me mareaba, pero me mareaba constantemente sin llegar a desmayarme, y aquello no era ansiedad, era algo que no funcionaba bien dentro de mi.
    Un día, la primera vez que se me durmieron las piernas, se lo comenté a mis padres, y la respuesta fue, – Ya estás tu con tus paranoias, no es nada, Raquel…
    Pero decidí ir al médico, eso si, pensando que se trabaja de algo muscular, nunca neuronal… y tras pruebas y pruebas…por fin me lo diagnosticaron.
    Y digo por fin, porque aunque cuando me comentaron que tenía 90% de posibilidades de tener EM, casi me da algo, al tercer día me desperté y pensé, si me agobio de esta manera voy a tener dos problemas, la enfermedad y mi agobio, así que me dije, Raquel, que la vida y la enfermedad te sorprendan!! y desde ese día, aun cuando me lo confirmaron, soy POSITIVA, sigo siendo la chica alegre y feliz de siempre y tengo que decir que me encuentro mejor que nunca.
    Ahora si, el diagnóstico me cambió en una cosa, yo quería ser madre, y serlo cuando todavía me encuentre bien, de modo que hablé con la neuróloga, y le plantee que quería intentar quedarme embarazada, que si podía esperar un poco para iniciar el tratamiento. Me dijo que si, que por supuesto, que lo intentase, pero que no podía esperar mucho tiempo sin iniciar el tratamiento, así que me puse el plazo de 6 meses, si en 6 meses no me quedaba embarazada, iniciaría el tratamiento y ya mas adelante lo intentaría, pero sabes? me acabo de enterar de que estoy embarazada de un mes y poco, es decir, dos mesecitos tarde en quedarme, y ahora espero con toda la alegría del mundo que mi futuro hijo, la vida y la enfermedad me sorprendan, pero de momento, el diagnostico me ha hecho, mas positiva, mas fuerte, y aún por encima, una futura y feliz mamá!!!

    En fin… tu mensaje no lo puedo gritar mas alto!!! EMPOSITIVO!!

    Gracias y un abrazo!

  5. Mi más rotunda fuerza para la nueva “aventura” que tienes por delante. Por experiencia propia, te puedo decir, que vas a aprovechar cada nano segundo que te de LA VIDA. SUERTE

  6. Magali dice:

    Bien hecho Jacobo! Desde luego que la vida es impredecible y nos sorprende a veces, pero como bien dices, las cosas son cómo nos las tomamos. La mejor manera: empositivo!
    Y digo lo mismo que Javier, eres un bravo! 🙂 Un abrazo!

  7. Jacobo Caruncho dice:

    ¡Muy bravo! 😉 ¡Mil gracias Magali! 🙂

    • Miriam dice:

      Jacobo eres genial!! Bien sabes lo dura que es esta nueva compañera de viaje. Con tu experiencia y esta iniciativa seguro que ayudarás a otras personas. Siempre EMPOSITIVO!! ?

  8. J.L. cerdeira dice:

    Mucho ánimo Jacobo, no olvides que en este mundo nadie es perfecto. El que no tiene un problema, tiene cuatro o cinco, como este menda, asi que lo tuyo no es nada.Un abrazo. J.L.C.

    • Jacobo Caruncho dice:

      Eso es. Si al final si no es una cosa es otra, pero todos pasamos por algo. A mí me ha tocado esto. Espero que ese menda esté bien 😉 Un abrazo de vuelta y gracias por el comentario

  9. Artur Amich dice:

    Bos días Jacobo !
    Me ha impresionado y emocionado mucho leerte. Todo mi ánimo y fuerza para que sigas con tu maravillosa iniciativa que ayuda y ayudará a muchisimas personas. Yo te entiendo totalmente. Y te admiro por ser capaz de algo tan difícil como es darle la vuelta a un problema grave y convertirlo empositivo !!!
    Tengo 50 años, he sido y sigo siendo hipocondríaco, diagnosticado de Parkinson hace 3 años, tambien intento ayudar desde un blog muy modesto (conviviendoconelparkinson.com).
    Gracias, mil gracias por todo lo que estas haciendo !! Un fuerte abrazo

    • Jacobo Caruncho dice:

      Muchísimas gracias por tu comentario Artur. Tú en tu blog (estupendo) transmites lo que yo quiero transmitir con EMPOSITIVO. Has aprendido a convivir con lo que te ha tocado y no te hundes, te haces más fuerte. Ya eres todo un “paciente experto”, tengo que aprender de ti ?
      ¡Gracias a ti, mucho ánimo con el blog y un abrazo (más fuerte si cabe) de vuelta!

  10. TUS PADRES dice:

    QUEREMOS QUE SEPAS QUE ESTAMOS MUY ORGULLOSOS DE TI. POR MUCHAS RAZONES, PERO SOBRE TODO, POR SER UNA BUENA PERSONA.
    HAS ELEGIDO LA MEJOR OPCIÓN, SER POSITIVO Y TRASMITIR ESA VALENTÍA A LOS DEMÁS.
    SABES QUE TE QUEREMOS Y QUE SIEMPRE NOS TENDRÁS A TU LADO.
    HAS PASADO LOS MOMENTOS MÁS DIFÍCILES LEJOS DE NOSOTROS, PERO SABEMOS QUE HAS ESTADO MUY ARROPADO POR PERSONAS MUY CERCANAS A TI : JAVI, JENI,…. A LOS QUE QUEREMOS DARLE LAS GRACIAS POR TODO LO QUE ESTÁN HACIENDO POR TI.

    • Jacobo Caruncho dice:

      MUCHAS GRACIAS POR COMENTAR PADRES. OS ESCRIBO EN MAYÚSCULAS, QUE PARECE QUE ES LO QUE OS VA. NO TENGO NINGUNA DUDA DE QUE ME QUERÉIS Y QUE SIEMPRE ESTARÉIS AHÍ, SIEMPRE ME LO HABÉIS DEMOSTRADO Y AHORA MÁS QUE NUNCA.
      ME HACE MUCHA ILUSIÓN VUESTRO COMENTARIO, MÁS TENIENDO EN CUENTA VUESTRA RELACIÓN CON LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS.
      VOSOTROS SOIS PARTE DEL MOTIVO DE TODO ESTO, VOSOTROS SOIS EMPOSITIVO.
      VUESTRO HIJO, QUE OS QUIERE

  11. Anxo de Vilatuxe dice:

    Hola JACOBO, no te voy a decir que eres un héroe ni un valiente ni todas esas cosas que se dicen en estos casos, pero no te lo voy a decir por padecer la EM, ya que eso no lo elegiste, pero si te voy a decir eso y mucho más por lo que tu eres como persona y además me ha quedado clara tu valentía por haberte tomado cierto día y en cierto sitio una CAIPIROSKA y tu valor y fuerza de recuperación por haberla soportado.
    Ahora y entrando en materia, lo que escribes es impresionante y real como la vida misma, y en la vida misma todos tenemos algún tipo de compañía; unas más gratas y otras (como esta) un poco más toca…, pero uno se acostumbra a todo y al final esto es normal (o casi). Tú sabes que yo, que sepa, tengo un par de compañeras (más llevaderas) pero inseparables, una hernia de Hiato y una Rosácea, esta última hace que tenga una cara de borracho que para que te voy a contar, pues ya la conoces en primera persona, y muchas veces no lo estoy(molesta si es) pero también tiene sus cosas graciosas (como todo); una anécdota es que en una ocasión me paró la GCT (un agente joven) y me preguntó si me importaría soplar, que le iba a decir, (de todos modos no había bebido y no me preocupaba), pero la cuestión es que mi cara me imagino lo que reflejaba (estaba con un brote fuerte) pero te puedo decir que la del agente también reflejaba que ya tenía claro el diagnóstico antes de la prueba, pues bien soplé y vi que el agente miró tres veces el aparato y a mi a la cara, por lo cual le pregunté ¿pasa algo agente, y me contestó no no, puede continuar (sin convencimiento), emprendí la marcha y miré por el retrovisor y vi que el agente cogió el “Aparato” e hizo un gesto como de romperlo contra la carretera (al final se contuvo y no lo hizo), creo que sus cuentas no coincidían con lo que marcaba el alcoholímetro, pero en esta ocasión marcaba bien, lo que marcaba mal era mi Rosácea.
    Ya no me extiendo más pues creo que ya me he pasado un montón, por lo cual no escribo más, todo lo mucho que tengo que decirte espero hacerlo pronto y en persona.

    Un abrazo fuertísimo
    Anxo de Vilatuxe

    • Jacobo Caruncho dice:

      ¡Muchísimas gracias por tu comentario Anxo! Cierto es que todos tenemos alguna compañera inesperada en esta vida. Por suerte, la mía está ya diagnosticada y con el tratamiento la cosa parece que va bien. Nos llevamos bien y estoy aprendiendo a convivir con ella. Con todo esto de la web, siento que las cosas van a mejor y me encuentro más positivo.
      Lo de tu historia con el agente… probablemente si le hablas de la Rosácea ni siquiera sabe lo que es. Tenías que haberle soltado un discurso y que se callara, así aprende a pararse a pensar antes de soltar o hacer alguna burrada.
      Queda una caipiroska pendiente para ponernos al día.

      Un abrazo muy fuerte para ti y toda la familia

  12. Jacobo Santamarta Barral dice:

    Hola Jacobo,

    Me parece que quedan ya pocas cosas que pueda decirte. Sólo darte la enhorabuena por tu actitud y por llevar a cabo esta genial iniciativa. Cuando me diagnosticaron, mi doctora me dijo que no leyera nada en internet…
    y eso es lo primero que hice.
    Una web como esta, que tenga la intención de ayudar a los pacientes, de informar sobre la enfermedad y no de preocupar o alarmar a los lectores se agradece mucho, creo que es muy necesaria y no puedo más que felicitarte y darte las gracias por ponerla en marcha y mantenerla al día.

    Un abrazo,

    Jacobo

    • LOLA LEON LEON dice:

      Hola Jacobo, es una pasada la página que has hecho, no te quepa la menor duda que mucha gente con la misma enfermedad se encontrará más arropado y con ánimo ( como tu, que eres un campeón) para luchar contra eso y seguir adelante. Estamos contigo, sabes que te queremos y desde La Coruña te enviamos nuestra fuerza y todo el cariño del mundo

      • Jacobo Caruncho dice:

        ¡Buenas Lola!
        Muchas gracias por comentar, y me alegro de que os guste la web… ¡esperemos que sea de utilidad para much@s! Porquito a poco…

        Gracias por estar ahí y nos vemos. ¡Un abrazo para ti y toda la familia!

    • Jacobo Caruncho dice:

      ¡Gracias por comentan, tocayo! ¡El daño que puede llegar a hacer Internet si no sabemos por dónde movernos! Me alegro de que la web guste y sea útil. Por ahora es poca cosa, pero poco a poco espero que vaya creciendo.

      Otro abrazo de vuelta,

      Jacobo

  13. MERCEDES dice:

    Felicidades Jacobo, como me ha gustado leerte y aunque no he sido jamas hipocondriaca también he aprendido muchisimo gracias a la EM. Me diagnosticarón en el 2009., yo ya no era una joven adulta, sino más bien una adulta madura, jejeje, pero aun así tengo que decir que he crecido y madurado con mi diagnostico. Como persona me gusto mas ahora que antes, me he vuelto mas paciente y me cuido un poquito mas. A pesar de todo tengo muchas dudas, no sé si mi planteamiento de vida es el mas correcto. Sigue asi!! un mega abrazo para ti

Deja aquí tu comentario