Múltiples emociones en la jornada de ‘EMociones Múltiples’

El acto ‘EMociones múltiples’ de la FEMM unió la profesionalidad de la psicóloga Blanca López, la genialidad y el entretenimiento del Mago More y la experiencia personal de Ramón Arroyo

Arancha Martín | Madrid | 14/12/2016

Ramón Arroyo junto al Mago More durante el acto ‘EMociones Múltiples’ de la FEMM / FEMM

 

Si tuviéramos que resumir la jornada organizada por la FEMM (Fundación Esclerosis Múltiple de Madrid) celebrada el pasado martes, sería de una manera sencilla que lo resume todo: ‘EMociones Múltiples’.  Eso fue lo que sentimos los asistentes al salón de la Fundación Ramón Areces. Y así era como denominaron, precisamente, a este acto que unió la profesionalidad de la psicóloga Blanca López Monedero; la genialidad y el entretenimiento del Mago More, y la experiencia personal que llega y cala de Ramón Arroyo, el paciente activo de EM en cuya vida está basada la película 100 metros. Y si a esto añadimos que, tras dos horas intensas de múltiples emociones, Ramón Arroyo entregó la donación procedente de la recaudación obtenida con el pase solidario de 100 metros y el reto abierto en migranodearena.org (6.032 euros) ya es el final perfecto. Las entidades, que recibieron 968 euros cada una, fueron la FEMM, la Asociación Española por la Lucha ante la Esclerosis Múltiple (AELEM) y la Asociación Española de Esclerosis Múltiple (AEDEM-COCEMFE)

Hay una cosa que quedó clarísima a lo largo de toda la jornada, y es la importancia de la MOTIVACIÓN. Así lo expresó Blanca López Monedero, psicóloga clínica de la FEMM. Esa motivación formada por razones y por emociones. Por eso habló de la alegría, del miedo, de la rabia, la tristeza, la sorpresa, el asco, la culpa, la vergüenza, el amor. Son sentimientos. Sentimientos necesarios que, unidos y mezclados con la información que genera la razón, consiguen un fin. La ansiada motivación.

Si algo transmite el Mago More es vitalidad. Y fuerza. Y confianza en sí mismo. Y ése fue el mensaje que llegó a todo el auditorio. Mediante su historia personal, narrada con un extraordinario sentido del humor, destacó la importancia, como no, de la motivación. Pero siempre con un pensamiento positivo. Asumiendo las cartas que te da la vida y sabiendo jugar con ellas. “Cuando hay lo que hay, hay lo que hay”, afirma. Y nada más cierto y certero. Así que es necesario darse cuenta que todo puede cambiar en cualquier momento; que los problemas se pueden convertir en oportunidades, que es necesario y muy reconfortante ayudar a los demás; y a uno mismo; que el destino lo escribes tú, y que “hay que ir al merme”, o lo que es lo mismo, hacer las cosas poco a poco, lograr primero un objetivo y después buscar el siguiente.

Pero para eso hay que crear hábitos. ¿Y cómo se generan los hábitos? ¡Pues no llegan solos! Ni de la noche a la mañana. Se generan con fuerza de voluntad. Y de nuevo… la importancia de la motivación. Del pensamiento positivo. Y qué mejor que leer su libro: Superpoderes del éxito para gente normal: Consigue todo lo que quieras… trabajando como un cabrón. Verdades como puños y cuatro pilares básicos que hicieron que su vida mejorara: Deporte, alimentación, sueño y meditación. En este momento de la jornada, cuando quedaba la exposición de Ramón Arroyo, los presentes estábamos con un subidón de energía positiva y con una sonrisa de oreja de oreja.

Y llegó Ramón. Con la expectación que genera su persona en los que, como él, sufrimos Esclerosis Múltiple. Y admiramos todo lo que ha conseguido y su manera de hacer visible esta enfermedad. No sólo siendo el protagonista de la película 100 metros (basada en su historia como ironman padeciendo EM), sino también a través de su libro: Rendirse no es una opción. Este libro nació “como una manera de ampliar lo contado en Informe Robinson” a parte de ser “una gran declaración de amor hacia mi mujer, Inma, y los míos”, confesó. Es cuando todas las miradas se dirigieron a sus padres, presentes en la sala, que orgullosos, escuchaban a su hijo.

Y así pudimos ver a un hombre, que lejos de ser “escleropantoja”, como él mismo se autodefinió entre bromas, es un paciente de EM, consciente de sus limitaciones, pero valiente, muy valiente, sabedor de su fuerza, conocedor de que los pacientes de EM somos los reyes de la “excusas”, pero “podemos hacer más cosas de las que creemos que somos capaces”. Y, como no, amante de los retos. Por eso se comprometió no sólo a dejar de comer gluten y bebidas gaseosas (promesa que le hizo al Mago More), sino también a crear una fundación que ayude a ayudar (ahí es nada) y desveló que el año que viene correrá la Maratón de Nueva York. ¿Te animas? Puedes acompañarlo. Y asumir este reto al que, por cierto, se sumó el Mago More. ¿Te atreves?

El respeto y el entusiasmo del auditorio estalló en una ovación, ampliada en el momento en el que los representantes de FEMM, AELEM y AEDEM-COCEMFE recogieron los cheques con esa jugosa suma de dinero para sus respectivas entidades.

Y así llegamos al final de esta jornada que puso de manifiesto la importancia de saber gestionar las EMociones. De la motivación. Y sobre todo, del pensamiento positivo. Como diría el Mago More, “cuando hay lo que hay, hay lo que hay”. Pero si es con una sonrisa, EMPositivo, todo es mejor.

 

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