* Por Jacobo Caruncho

Desde pequeño me ha gustado siempre estar rodeado de mujeres. En el colegio era de esos niños ‘raritos’ a los que no les gustaba el fútbol y dedicaba el recreo a pasar el tiempo jugando entre niñas. “Bendito tú eres entre todas las mujeres”, me decían algunas profesoras. Sí, profesoras, porque siempre he tenido más conexión con ellas que con ellos. En la facultad, más de lo mismo. Todas las amistades que conservo de aquella etapa resultan ser chicas. Y en mi vida esclerótica no iba a ser menos. Desde que me diagnosticaron Esclerosis Múltiple, hace más de un año, una gran cantidad de mujeres ha aparecido en mi vida. Y yo no puedo estar más agradecido.

Fue una mujer la que me dio el diagnóstico, mi neuróloga, Elena. Ella supo desde el principio cómo enfocar la enfermedad con tacto, sacándole hierro al asunto y haciéndome ver que la EM es una compañera de vida con la que hay que aprender a convivir. Ir a su consulta me relaja, me da seguridad y fuerzas… y me deja tranquilo con todas las dudas que la enfermedad me plantea cada día. No sé cómo lo hace, pero siempre consigue que salga de la consulta con una sonrisa en la cara y con ganas de comerme el mundo.

Lo mismo me ocurre en mis visitas al servicio de Farmacia Hospitalaria. Miriam, la farmacéutica que me administra la medicación, puede que sea la persona más implicada con los pacientes con EM que conozco. Ir a su consulta es mucho más que ir a recoger la medicación. Muchísimo más. Lo que podría despacharse en cinco minutos se convierte en una larga charla sobre mi día a día, sobre cómo llevo la vida con EM. Tanto es así que cada seis meses me realiza un cuestionario para hacer un seguimiento de mi calidad de vida. Su trabajo va más allá de la Farmacia. A veces siento que estoy hablando con una psicóloga cuya máxima preocupación es que yo tenga una vida plena, feliz y productiva. Y eso se agradece y mucho.

Por no hablar de las enfermeras. Desde que empecé con Aubagio, mi tratamiento, son muchos los pinchazos que he recibido para hacer un análisis de control del tratamiento. Y no sé si será azar o casualidad, pero todos esos pinchazos han venido acompañados de mujeres. Las enfermeras me han ayudado a perder mi miedo a las agujas, gracias a su trato cercano y a su empatía con mi problema y a su poder para entablar una conversación que me haga evadirme de mis miedos. Puede que resulte una tontería, pero superar esa fobia a los pinchazos ha sido uno de mis logros en este último año. Y no sería posible sin la ayuda de todas esas mujeres.

Cuando puse en marcha EMPOSITIVO, a finales del pasado año, dos mujeres llamaron a mi puerta: Paula y Lorena, dos pacientes con EM que desde el primer día mostraron su interés por este portal, sus ganas de colaborar, y me apoyaron en el proyecto. Me contaron su historia, como se conocieron y como la EM les unió. Y me metieron en su grupo. Gracias a ellas tengo a dos mujeres con las que puedo contar para desahogarme con simplemente coger el móvil. Compartimos vivencias, reflexiones, buenos y malos momentos… y ese apoyo se ha vuelto para mi imprescindible.

Pero no solo detrás de EMPOSITIVO hay mujeres. Tras el diagnóstico comenzó mi búsqueda de pacientes y, cumpliendo con las estadísticas, la mayoría resultaron ser mujeres. En la comunidad esclerótica tenemos grandes mujeres que se esfuerzan a diario por visibilizar y normalizar la enfermedad y compartir su experiencia con la EM. Paula Bornachea nos pone al día a través de su blog Unadecadamil, Cleo Lagos comparte todos sus conocimientos sobre la EM en #SomosEM… Mujeres formadas y activas comparten su experiencia a diario a través de la redes sociales, un gran apoyo para muchos pacientes como yo.

¿Y quién está al frente de los pacientes? Como no, una mujer. Conxita Tarruella, a través de su cargo de presidenta de Esclerosis Múltiple España, lucha a diario por los derechos de todos los pacientes, por mejorar su calidad de vida y hacer que se conviertan en los protagonistas de esta historia, tratando de situar al paciente en el centro de nuestro Sistema Nacional de Salud. ¡Gracias!.

Tampoco me olvido de Inma, mujer de Ramón Arroyo. Todos conocemos la historia de este luchador nato, que se ha convertido en todo un ejemplo a seguir para muchos pacientes que han seguido su historia. Pero toda esta historia no se entendería sin el papel, tan protagonista como el de Ramón, que ejerce Inma. Ella se ha convertido en su mayor apoyo, su indispensable compañera, en un motivo para luchar y tirar adelante de este carro que a veces se vuelve muy pesado.

En definitiva, son muchas y muy variadas las mujeres que han aparecida en mi vida en este último año. Gracias a ellas me siento respaldado, acompañado y apoyado. No sé qué sería de mí sin todas ellas. Las mujeres están presentes allá donde vaya, y ellas son la base que mantiene una comunidad que no hace más que crecer. Gracias a todas las neurólogas, farmacéuticas y enfermeras. A todas las pacientes que comparten su experiencia y se convierten en altavoz de una enfermedad que también afecta a más mujeres que hombres.

Hoy, 8 de marzo, se celebra el Día Internacional de la Mujer. Todas ellas merecen un gran reconocimiento que no puede caer en saco roto. Todos los días deberían ser 8 de marzo. O por lo menos así yo lo veo. Las mujeres han sido siempre una parte imprescindible de mi vida y con la Esclerosis Múltiple esto se ha reafirmado. Hoy, gracias a todas ellas, siento que estoy en buenas manos.

 

Comentarios de Facebook

6 Responses to

  1. Maria Jesus Ruiz Alonso dice:

    Soy mujer y tambien esclerotica, agrada leer tu pensamiento, como mujer no tengo problema con mi esposo, ni con ningún hombre, para mi somos personas ambos

    No tolero que maten a la mujer ¿por ser mujer?,no lo entiendo porque deben de pensar que nacieron de una mujer, que son la madre de sus hijos, tiene la capacidad de trabajar en la calle y en casa, cuidar, mimar, las 24 horas a sus hijos y a su marido, a ese señor que como no sabe apreciar su labor, las maltratan y las matan
    Cierto que hay mas mujeres escleroticas, tampoco se por que, ¿sera porque somos fueres?, algo no entiendo, imposible ser debil y fuerte, averaver algo no entiendo
    Un saludo mj
    Digo como tú que todo el año es 8M 14F
    Menos rosas y bombones y mas, RESPETO

  2. CleoLagos dice:

    Gracias por tus palabras (y no solo por las que hablan de mi o de somosem 😉 ).
    Cleo

  3. Melba dice:

    Bellas lineas. Gracias .

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