El ruido aumenta las hospitalizaciones urgentes por EM, según un estudio realizado en Madrid

Científicos del Departamento de Epidemiología y Bioestadística de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III relacionan la contaminación acústica con esta patología

EMPOSITIVO | 15/09/2017

 

A la Esclerosis Múltiple le ha salido un nuevo enemigo: el ruido. Un equipo de científicos del Departamento de Epidemología y Bioestadística de la Escuela Nacional de Sanidad del Instituto de Salud Carlos III de Madrid acaba de publicar un trabajo que desvela el impacto del ruido en esta enfermedad, entre los que se ha establecido una posible relación. Y es que según este estudio, se ha observado una relación entre el ruido y el aumento de los ingresos hospitalarios urgentes por Esclerosis Múltiple en la ciudad de Madrid: a más decibelios, más ingresos.

La sensibilidad o intolerancia al ruido puede ser uno de los aspectos que más incomodan a las personas con EM y del que no se habla con frecuencia, pero sobre el que tampoco existen muchas publicaciones hasta la fecha. Ahora, este reciente estudio pone de manifiesto que los sonidos molestos pueden tener consecuencias en las personas afectadas. Los resultados obtenidos, publicados en la revista especializada Science of the Total Environment, muestran que los niveles de ruido medio diurno (el que se mide entre las 7 y las 23h, y que en un 80% procede del tráfico rodado) están asociados con los ingresos diarios por Urgencias que se producen por Esclerosis Múltiple en la capital española.

Los investigadores destacan que la relación entre el ruido y los ingresos es “lineal y sin umbral”, es decir que cualquier incremento en los niveles de ruido se asocia con un incremento de estos ingresos. Estas conclusiones indican que el ruido puede ser un factor ambiental de riesgo capaz de producir la exacerbación de los síntomas de la enfermedad hasta el punto de que el paciente precise el ingreso en un hospital, si bien hay que señalar que no se puede concluir con este tipo de estudios que el ruido intervenga en la etiología de la misma.

El mecanismo biológico mediante el cual el ruido puede afectar a la evolución de la enfermedad está relacionado con el estrés oxidativo que tiene lugar cuando, a raíz del metabolismo o la acción de factores externos, se produce un exceso de oxidantes frente a antioxidantes que puede llevar a la muerte celular.

¿CÓMO AFRONTAR EL RUIDO?

Mantener una conversación con alguien cuando hay música de fondo o escuchar la radio mientras se conduce pueden ser algunos de los ruidos más habituales a los que se exponen las personas con EM. Incluso ver una película puede llegar a ser incómodo. Por ello, existen varios trucos para afrontar los sonidos que nos molestan, como hacer una lista de aquellos ruidos que más molestan para evitarlos en otra ocasión, deshacerse del exceso de ruido del entorno que nos rodea, centrase en un solo ruido a la vez y (muy importante) hablar del problema con la gente que nos rodea, para poder hacer las adaptaciones necesarias.

El proceso de ignorar el ruido muy probablemente provocará estrés. Sin embargo, si se hacen pequeños esfuerzos para intentar que el día a día sea más tranquilo el cerebro funcionará mejor, el estado de ánimo cambiará y la vida será más agradable.


FUENTES:
  • Una investigación asocia la contaminación acústica con los ingresos hospitalarios urgentes por esclerosis múltiples en Madrid – Instituto de salud Carlos III
  • Sensitive to Sounds? MS Noise Intolerance Is a Thing – Verywell

 

 

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