¿Por qué yo? Era la eterna duda a la que terminaría encontrando respuesta. La idea de que el reloj avanzaba a más velocidad para mí me hizo querer aprovechar todo al máximo.
Palo que ponía, palo que el agua arrastraba río abajo. Qué frustrante estaba resultando construir la pequeña presa en la que construiría su castorera individual.
Dos jóvenes no se conocían de nada hasta que una amiga les presentó. Lorena se encontraba perdida, Paula sabía por lo que ella estaba pasando. Algo les unía: la Esclerosis Múltiple.